La España plural

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El año 2018 promete ser el año del debate territorial en España (puede que también en Europa). La cuestión catalana ha desembocado en una crisis de todo nuestro modelo autonómico, especialmente en el aspecto de su financiación. Por ello creemos conveniente hacer una pequeña introducción histórica al proceso autonómico que ha puesto las bases de un consenso territorial que en estos momentos parece quebrarse. Prepararos, porque en HistoriYA vamos a hablar de la España de las autonomías.

¿Qué es el Estado Autonómico?

España no es un Estado Federal, es un Estado Unitario muy descentralizado. La soberanía está en el conjunto de la nación, representada por sus instituciones democráticas y su gobierno central. Sin embargo, el Estado central delega competencias a unos entes territoriales llamados autonomías, los cuales han alcanzado altos niveles de autogobierno (siempre dentro de los límites establecidos en la Constitución Española y en sus respectivos estatutos de autonomía). Puede que España no sea un Estado Federal, pero de facto prácticamente funciona como si lo fuera. De esta manera tenemos un Estado dividido en 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas. Todas las comunidades autónomas tienen las mismas estructuras parlamentarias de gobierno, aunque no todas tienen las mismas competencias (la descentralización es asimétrica). Tenemos un sistema contradictorio, confuso y tenso, fruto de un complejo proceso político que vamos a introducir en este post.

Los Reyes Católicos
Los Reyes Católicos

Un país plural

España no siempre ha existido; hubo un tiempo en el que España no era España. El debate de cuándo nace nuestro país sigue abierto. Hay quien lo sitúa en la unión dinástica del siglo XV que los Reyes Católicos sellan con su matrimonio. Castilla y Aragón quedaron unidas bajo una misma corona en el siglo XVI, pero esto no supone un proceso de fusión nacional y de homogeneización de los territorios. Cada territorio conservó sus instituciones y sus costumbres, así como su autonomía legislativa, judicial y fiscal.

El siglo XVIII también ha sido señalado como fecha del nacimiento de España como país. Es en este momento donde ciertamente se avanza a un régimen más centralizado, bajo la corona de los Borbones. Esta dinastía no tenía la mentalidad confederal de los Austrias e intentaron exportar el modelo francés centralizado a España. Se buscó homogeneizar las leyes e instituciones de España para superar las fronteras internas y construir una nación española.

La centralización de España se topó con unos fuertes poderes locales y aunque se llevó a término con una nueva organización territorial (un Estado centralizado que se dividía en 49 provincias fijadas en 1833), tuvo que entenderse en la práctica con los líderes locales y regionales (recuerden lo que dijimos sobre la importancia del poder local). El nacionalismo español se desarrolló a lo largo de todo el siglo XIX, pero de manera paralela se fueron desarrollando otros nacionalismos alternativos de carácter regional (especialmente en el País Vasco y Cataluña, dos de las regiones más industrializadas del país). El enfrentamiento entre estos nacionalismos (español y vasco o catalán) ha acompañado a nuestro país durante el siglo XIX, el siglo XX y lo que llevamos del XXI.

Felipe_V_de_España
El Rey Felipe V

Intentos de superar la cuestión territorial

La cuestión territorial es uno de los mayores problemas políticos de España y en varios periodos de nuestra historia se ha intentado abordar para superarlo de manera definitiva. Durante la Restauración, el gobierno de Canalejas intentó afrontar la cuestión regional en Cataluña dándole una autonomía muy limitada que se conservó hasta 1925. Durante la II República, Cataluña recuperó la autonomía y restauró la Generalitat (una institución histórica de gobierno). Además, la II República abría la puerta a crear regiones autónomas dentro del Estado Integral español. El País Vasco y Galicia aprobaron sus Estatutos de Autonomía, mientras que otras regiones estaban en camino de hacerlo (por ejemplo Andalucía). Es durante la II República cuando comienza el proceso autonómico, interrumpido por la Guerra Civil y el franquismo, pero retomado durante la Transición.

Estatut de Catalunya (1932)
Estatut de Catalunya (1932)

Franco: España centralizada como garantía de unidad

Durante la dictadura de Franco se impuso un fuerte centralismo. Franco pensaba que con ello se preservaría la unidad de España. El separatismo catalán y vasco era considerado, junto con el comunismo y el ateísmo, el mayor peligro para España (la anti-España). Las identidades regionales fueron reprimidas y el nacionalismo español se construyó contra ellas. La estrategia franquista puede ser considerada un fracaso. No se consiguieron eliminar las identidades regionales, el nacionalismo español cayó en el total desprestigio y la idea de una España plural se identificó con la defensa de la democracia. Junto a la libertad y la amnistía se reivindicaba el Estatuto de Autonomía.

La Transición Territorial

Hay que dividir la Transición en varias transiciones (la de la Iglesia, la de los partidos, la económica, la política, la cultura etc.). Tras la muerte de Franco comienza una de las más importantes, la Transición de un modelo territorial centralizado a uno descentralizado. Uno de los procesos de descentralización más pacíficos y rápidos jamás vistos. La Transición de la dictadura a la democracia pasaba por el reconocimiento de la pluralidad de España. Suárez pactó con Tarradellas la reinstauración de la Generalitat (reconociendo así una institución republicana que se encontraba en el exilio) y permitió la creación de regímenes preautonómicos. Fue el inició de un proceso autonómico que comienza en 1978, después de que la Constitución Española permitiese crear las Comunidades Autónomas y continuó con los diversos pactos autonómicos hasta llegar al día de hoy.

Francisco Franco

A veces parece que la Transición fue una conspiración, un pacto que llevaba tiempo firmado (desde que volaron a Carrero Blanco o incluso antes), en el que todos estaban de acuerdo en todo. La cuestión territorial es un caso excelente para ver que eso no es cierto. Hubo desacuerdos imposibles de resolver (de ahí las ambigüedades territoriales en la Constitución) e improvisación (de ahí que el proceso autonómico sea tan abierto que incluso a día de hoy no esté concluido). Pero de eso ya tendremos oportunidad de hablar en otro post.

¿Y tú que piensas? ¿Cuándo nace España? ¿Cuál es el problema del nacionalismo español? ¿Cómo se podría solucionar la cuestión catalana y dónde se encuentra su origen? ¿Qué es más conveniente, el centralismo o el federalismo? Opina y participa.

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